Entrevista Yoguiola

Posted by on mar 2, 2015 in slide

Entrevista Yoguiola

¿Cómo comenzó tu andadura en el mundo de las pasarelas?
HB: Desde pequeña siempre tuve una gran necesidad de expresarme a través del cuerpo. Mi padre era dj en sus ratos libres, en casa siempre había música. Recuerdo que lo primero que hacía al llegar del cole era soltar la mochila y ponerme a bailar. El baile es  para mí un poderoso vehículo de conexión con mi cuerpo y emociones, un medio para desconectar de la mente analítica que enjuicia y una poderosa fuente de creatividad que además de enraizarme me ayuda a sentirme más expansiva y liviana.
Entrevista:  http://www.yoguiola.com/?page_id=358 

 

 
Con sólo diecisiete años y de la mano de Manuel Piña, uno de los grandes diseñadores españoles, Helena Barquilla comenzó su carrera como modelo. Desfilando año tras año por las pasarelas más exclusivas del mundo, llegó a convertirse en una de las primeras top models españolas, siendo entonces una referencia para todas las que vinieron después.
YO ¿Cómo comenzó tu andadura en el mundo de las pasarelas?

HB: Desde pequeña siempre tuve una gran necesidad de expresarme a través del cuerpo. Mi padre era dj en sus ratos libres, en casa siempre había música. Recuerdo que lo primero que hacía al llegar del cole era soltar la mochila y ponerme a bailar. El baile es  para mí un poderoso vehículo de conexión con mi cuerpo y emociones, un medio para desconectar de la mente analítica que enjuicia y una poderosa fuente de creatividad que además de enraizarme me ayuda a sentirme más expansiva y liviana.

De alguna manera, la necesidad de comunicarme con el cuerpo fue uno de los motivos por los que quise ser modelo. La capacidad expresiva que desarrollé gracias al baile me ayudó mucho a la hora de abrirme camino en el mundo de la moda. Para desfilar hay que tener mucha conciencia corporal y estar muy presente en él. En cada movimiento te lo juegas todo, una mala pisada puede hacerte tambalear.  Personalmente, cuando me asignaban una prenda intentaba captar el espíritu de la colección, la visión del diseñador y transmitirlos través de mis movimientos y de mi actitud. Me introducía en el personaje, me dejaba inspirar por la música y en muchas ocasiones experimentaba el estado de “flow” (fluidez), que en el zen llaman “estado de no yo”, o ser uno con las circunstancias. Este estado es una especie de trance parecido al que experimentan los actores cuando se funden con un personaje en escena.
Muchas veces me preguntan cómo disfruto tanto del trabajo de modelo, siendo la moda un mundo tan frívolo y mi respuesta siempre es la misma: cualquier acción que realices con amor y entrega te puede producir ese estado de fluidez y conexión profunda con la vida.
El entorno de la moda es un medio muy creativo, hay muchos artistas en él. El aspecto superficial y comercial de la moda no me ha interesado nunca, pero sí me ha fascinado siempre formar parte del proceso creativo que requería la puesta en escena de una colección. Cientos de personas participan en ello desde el diseño, hasta la confección de la ropa, el maquillaje, la peluquería, el estilismo, la música, la decoración de la pasarela, la coreografía, la interpretación de las modelos.

Todo confluía en una creación artística en la que se plasmaba el trabajo y la dedicación de muchas personas.Sintonizo muy bien con las personas creativas, en mi opinión la creatividad es el motor de cualquier economía y esto en muchos países se tiene muy en cuenta. Es muy importante que la creatividad esté presente en todos los ámbitos de la vida.

Es muy importante que la creatividad este muy presente en todos los ámbitos de la vida.
YO ¿En qué momento empiezas a sentir que tienes que cambiar tu enfoque vital? ¿Cuándo comienza la búsqueda de un cambio a la hora de expresar tu creatividad?

HB: Mi vida de modelo fue una vida apasionante y también muy estresante. Estaba constantemente viajando, sin mucho tiempo libre. A veces el ritmo era frenético. En esas circunstancias me sentía muy sola. Tenía muy buenos amigos, pero precisamente, por cuestiones de tiempo, era muy complicado verlos todo lo que me gustaría. Y me era muy difícil visitar a la familia ya que trabajaba principalmente fuera de España.

Empecé a darme cuenta de que tenía a mi alrededor mucha gente que se relacionaba conmigo por lo que representaba para ellos, les interesaba más el personaje de “la modelo” que la persona real que era. Todo ello fue creando en mí una sensación de soledad y aislamiento muy grande que me impedía disfrutar de la vida. Eso junto al estrés que había ido acumulando durante unos años, fueron los motivos por los comencé a buscar espacios para poder descansar y soltar el personaje.

Desde niña he sentido la necesidad de explorar la naturaleza, me siento muy plena, libre y auténtica en ella. La mayoría de los países que visitaba por motivos laborales eran destinos exóticos, decidí aprovechar los viajes para quedarme unos días a descansar y conectarme conmigo misma. En algunos de esos viajes  tuve momentos  muy trascendentes y de fusión profunda con la naturaleza  y hasta llegué a conocer a algún sabio chamán. Comencé entonces  a vislumbrar otra cara de la realidad.

A partir de esas experiencias decidí que había llegado el momento de hacer un cambio de vida. Necesitaba encontrarme a mí misma, durante mucho tiempo había vivido de cara al exterior, ahora necesitaba volcar la mirada hacia dentro. Además con la madurez me había dado cuenta de que no compartía algunos de los valores por los que se rige el mundo de la moda y deseaba dedicarme a otras cosas en mi vida.

Me fui a Inglaterra a vivir, me pareció un buen lugar para iniciar la transición a una nueva vida. Allí no conocía prácticamente a nadie, era un lugar donde podía trabajar como modelo y a su vez podía hacer formaciones de terapias alternativas por las que siempre había sentido un gran interés como el Shiatsu, diferentes tipos de masajes y practicar Yoga.

 YO ¿Cuándo fue el primer contacto con el yoga?.

HB: Fue a los veintiún años. Conocí a unos amigos que eran profesores de Yoga y estaban muy comprometidos con ello. En los fines de semana iba a su casa y hacíamos mini retiros de Meditación y Yoga. Fue entonces cuando quise irme a Bali a formarme como profesora, pero no era mi momento. Mi carrera de modelo estaba en pleno apogeo y no podía retirarme durante el tiempo que requería la formación. Continué haciendo yoga, era algo que necesitaba ya que me centraba y alineaba, me daba calma y serenidad. Sobre todo en el mundo en el que me encontraba sumergida, con tantas idas y venidas. Hubo un momento en el que me desvinculé de él, y fue entonces cuando comencé a tener una fuerte crisis con ataques de ansiedad. Creo que en la vida todo tiene una razón, los momentos de crisis son momentos de gran transformación y yo tenía que llegar a ese punto para hacer un alto en el camino y reinventarme a mí misma. Desde entonces, el yoga está presente en mi vida.  En el 2007 hice la formación de profesora de Yoga Integral.

 

YO ¿Cuál es el nexo de unión de Helena con la danza y con los cinco ritmos?

 

HB: Como decía antes siempre he sentido una necesidad tremenda de bailar. El baile me ha acompañado en todas las etapas de mi vida. Nunca había asistido a una clase de baile, me he acostumbrado a bailar libremente, sin pasos a seguir, por ello me resulta difícil ceñirme a una coreografía. Me encanta moverme a mi aire, entrar en ese espacio en el que siento que puedo ser yo misma, libre de juicios y con plena presencia. Esa es la función de los 5 ritmos. Volver a la esencia, volver a nuestra naturaleza espontánea y auténtica disolviendo los condicionamientos sociales, las autoimágenes y la coraza muscular que ellos generan, para que  la energía vital pueda fluir libremente.

 

En 5 ritmos tenemos esos espacios de movimiento libre en los que nos permitimos danzar fluyendo con lo que sentimos. Las sesiones constan de dos partes, una de ejercicios pautados para entrar en calor y explorar algún tema o aspecto concreto de la vida. Y otra parte dedicada al baile libre, en ella mi función es ser una especie de dj consciente que guía a los danzantes por el mapa energético de los 5 Ritmos, a través de la música.

 

“Los 5 Ritmos” es una meditación en movimiento. Es una fantástica herramienta para dar expresión a todo cuanto somos  y poder explorarnos fielmente a través del movimiento de nuestro cuerpo, ya que éste nunca miente. Los 5 Ritmos parten de un principio filosófico muy simple aplicable a cada aspecto de la vida cotidiana: todo es energía en movimiento, todo tiene una función en nuestra vida y hay que darle espacio para que se exprese de una forma sana y creativa.  Bailar de esta manera es materializar el lenguaje del alma.

 

Una de las experiencias más bellas que experimento en la vida es contemplar en las sesiones de 5 Ritmos el semblante de los danzantes  en pleno momento de liberación. Es un momento de un gozo conmovedor.

 

YO Eres la primera profesora certificada de “Cinco Ritmos” ¿No ha debido ser fácil ya que tenías que viajar por diversos países para conseguir realizar todos los cursos, no?.

 

HB: Si, no ha sido fácil. He tenido que viajar mucho. En primer lugar me fui a Argentina ya que en España entonces no había posibilidad de reunir las horas necesarias para acceder a la formación. Luego los talleres pre-formativos (talleres para conocer el propio ego y las emociones, así como las relaciones sistémicas) se hacen en diferentes partes del mundo, no se encuentra todo en un mismo país, es por esto que se necesita viajar tanto… Alemania, Inglaterra, Estados Unidos… En mi caso fueron cinco años los que tardé en reunir los requisitos. Cuando yo me formé aún vivía mi maestra,  Gabrielle Roth, y con ella tuve una conexión inmediata. Era una mujer muy sabia, una neoyorkina con una profundidad infinita, una chamana urbana. Ella veía la sacralidad en todo cuanto existe,  era una persona 100% auténtica. Gabrielle quería que las personas que se formaran lo hicieran por vocación y deseaba  asegurarse de que habías integrado corporalmente el lenguaje de los Ritmos para que pudieras transmitirlos fielmente, por ello tenemos una formación tan rigurosa.

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